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ALAS DE ANGEL A mi hijo Lluvias, tormentas y vientos Azotándome la espalda, Sólo veintiocho días De tu vida y mi esperanza.
Escondido tras la luna, Ocultabas tu mirada, Luchando a brazo partido, con la soledad, odiada.
No llores luz de mis ojos, Aférrate a mi mirada, Prende en mi mano tu mano Y no pierdas la esperanza.
En una cuna de nubes, Te meceré hasta el alba, Mil mariposas rojas Alegrarán tu mañana.
Aleteando dichosas, Los colores de sus alas, Volarán al arco iris, Donde puedas atraparlas.
Donde tus alas de angel, Plenamente desplegadas, Te permitan vuelos libres, En el país de las hadas.
Donde tus ojos azules, Color del agua que salta, Iluminan mil sonrisas, Dibujadas en tu cara.
Mas allá del arco iris, Donde la luna se calma, Reirán tus labios bellos, Locas, locas carcajadas.
Duele el recuerdo, hijo mío, Duele la noche estrellada, Duele tu ausencia, tan pronta, Como un puñal en el alma.
Duele la sima profunda, Herida abierta de daga, Duele la vida vertida, En silencio, despeñada.
Duele el corazón herido, El alma desesperada, Duele, el recuerdo maldito Duele en el alma tu marcha.
Y duele tanto, el dolor, El dolor escarnecido, De cien látigos de infierno, Golpeando los sentidos.
El dolor, desesperado Del trote de mil equinos, Abriendo brecha en mis llagas, En su galope tendido.
El dolor, que vuelve y vuelve, El dolor reconocido, El dolor de no tenerte, El dolor de haberte ido.
El dolor, de siempre amarte que como monstruo temido, grita, golpea y mata, dolor de haberte tenido.
El dolor, que me acompaña Dolor de haberte querido, Destroza a navaja el alma. Dolor de haberte perdido.
El dolor, el dolor del ser querido, Del perdido, ser querido, Siempre dura y acompaña, El dolor, nunca el olvido. Alejandro Bralo 29.11.07
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